Desde los rincones de mi mariconería, de lo más recondito de lo escondido, desde donde se supone que no pasa nada, algo siempre tiende a pasar.
Dentro de ocho dias es mi examen de admisión. Pues creo que he repasado lo suficiente (menos de sociología), así que no me siento nerviosa, ni segura. Sinceramente no siento nada directamente por el examen de admisión.
Es que creo que ya he hecho esto tanto tiempo que realmente ya no representa ninguna emoción en mí, salvo la depresión-crisis vocacional de siempre.
Sin embargo, el hecho de que yo no la sienta, no significa que no esté ahí. Por que vive, en mis entrañas, en el pecho. Específicamente en el pulmón, y se llama "asma nerviosa". Osea que realmente si la siento, si duele. A veces ni deja respirar literalmente. Y tengo que valerme del artilugio morado mágico llamado inhalador para devolverme a las funciones vitales (no es tan drámatico como se lee).
¿Por qué? Pues, por qué no tengo la capacidad de desahogar de manera productiva lo que siento.
Quiero matar al pequeño blog, otra vez ...
NOS VEMOS EN LA VÍA...
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